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La Corona, que representa tanto al Soberano (la persona a quien
se le confiere constitucionalmente la Corona) como al Gobierno,
es el símbolo del poder ejecutivo supremo. La Corona es entregada
a la Reina, pero en general sus funciones son ejercidas por los
ministros que responden ante el Parlamento. El Reino Unido está
regido por el Gobierno de Su Majestad representado por la Reina.
No obstante, se requiere la participación de la Reina en
muchos actos importantes del gobierno.
El Parlamento
La Reina convoca, prorroga (suspende hasta la próxima sesión
sin disolverlo) y disuelve el Parlamento. Normalmente cada año
inaugura el período de sesiones del Parlamento pronunciando
un discurso desde el trono, el cual es escrito para ella por el
Gobierno y describe el programa del mismo. Antes de que un proyecto
de ley se convierta en ley, la Reina debe dar su consentimiento
real, el cual es anunciado a ambas Cámaras del Parlamento.
La Justicia
La Reina puede, con el consejo ministerial, perdonar o demostrar
clemencia a los condenados por algún delito. Según
la ley, la Reina, como persona individual no puede hacer nada malo:
ella tiene inmunidad contra los procesos civiles o penales y no
puede ser demandada ante los tribunales de justicia. De esta inmunidad
no participan los otros miembros de la familia real.
El Consejo Real (Privy Council)
La Reina preside las reuniones del Consejo Real. En estas reuniones,
entre otras cosas, se aprueban las Ordenes del Consejo que se elaboran
bajo la Prerrogativa Real o bajo estatutos. La Prerrogativa Real
comprende principalmente el poder ejecutivo:
los poderes controlados por las convenciones constitucionales (reglas
que no son parte de la ley, pero que se consideran indispensables
para la maquinaria del gobierno). En casi todos los casos, los actos
que involucran la Prerrogativa Real son realizados por los Ministros,
quienes son responsables ante el Parlamento y pueden ser cuestionados
sobre sus políticas. El Parlamento tiene el poder de abolir
o restringir un derecho prerrogativo.
Además de estar informada y ser consultada
sobre todos los aspectos de la vida nacional, la Reina puede libremente
manifestar sus propias opiniones en privado para que sean consideradas
por los Ministros.
Política Exterior
Los representantes diplomáticos extranjeros apostados en
Londres son acreditados ante la Reina. Además, ella tiene
el poder de concluir tratados, declarar la guerra y hacer la paz,
reconocer a los estados y gobiernos extranjeros demás de
anexar y ceder territorio.
Honores y Nombramientos
La Reina tiene poder para conceder el rango de par, de caballero
y otros honores. Generalmente lo hace por recomendación del
Primer Ministro, aunque la Soberana confiere personalmente algunos
honores. La Reina efectúa los nombramientos para muchos cargos
estatales siguiendo el consejo del Primer Ministro o del Ministro
de Gabinete pertinente.
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