 |

MEZCLAR O AGITAR: LA DECISIÓN
DE UN BUEN CONOCEDOR
Por Mario B. Stofenmacher
Durante mi adolescencia, el cine
se transformó en una de mis aficiones. No importaba
el género, ni los actores, sólo ir al cine y
pasar un rato con amigos. Disfrutaba del antes y del después,
aunque no siempre del durante…
Las películas de Bond eran parte de mi dieta cinematográfica
y por mucho tiempo no pude entender esa petición tan
característica suya al pedir su Vodka – Martini.
Mezclado, no agitado.
|

|
| |
¿Qué diferencia podía existir entre mezclado
y agitado, o sea, blended o mixed? Al fin y al cabo ¿no se
trataba de juntar dos cosas y disfrutarlas juntas?
Han pasado muchos años desde aquellas primeras películas, y
hoy mis preferencias se han vuelto más precisas. No
todo vale.
En el mundo de la capacitación, durante mucho tiempo
la capacitación de un profesional estuvo centrada en aquellas
jornadas presenciales. Mientras más duras, mejor; mientras
más difícil, mejor. La incorporación de la tecnología nos llevó
a pensar en la posibilidad de simular las condiciones laborales
reales y utilizar computadoras para ello. De ahí a
crear programas de capacitación asistida, sólo
hubo un paso. Si bien es cierto que, por aquellos años,
Internet no tenía tanta presencia, muchos programas de computación
salieron al mercado como la panacea para la capacitación.
La mejora en las comunicaciones y el parque tecnológico
instalado, ha llevado a muchas empresas a desarrollar programas
de capacitación a distancia. Y es aquí donde llegan nuestros problemas y dilemas.
¿Cómo lograr que lo que aprendemos se internalice
como un aprendizaje veraz? ¿Cómo lograr que
lo que leo se contextualice con mi entorno laboral? ¿Cómo
asegurar que la capacitación a distancia – e-learning
– que estoy realizando se implantará realmente
en el puesto de trabajo?
Ante todas estas dudas, muchas empresas optaron por mezclar
lo supuestamente mejor de los dos mundos. Las sesiones presenciales
de capacitación que durante años tuvieron un
gran éxito, pero que en un contexto de complejidad
y más competencia generan muchos costos indirectos
indeseados (muchos días fuera del puesto de trabajo,
costos de viajes, hoteles, etc.) con lo mejor del e-learning
moderno (interactividad, capacitación corta, ajustada
a la persona, menor costo, etc.).
Los resultados no son nunca iguales si tomas una cosa y la
mezclas con otra sin más… sobre todo si se compara con la creación de un proceso formativo único,
donde la parte presencial y la parte de e-learning forman
un todo creado para funcionar al unísono, juntas. Separadas
bien, pero juntas mejor.
El proceso de capacitación de un adulto no es tan difícil
de comprender, nos basta un análisis sobre nosotros
mismos para descubrir nuestros hábitos cuando nos enfrentamos
ante la necesidad de conocer algo nuevo…
La capacitación debería poder acompañarnos
del mismo modo. Por ello, cualquier combinación
entre la capacitación de e-learning con sesiones presenciales
debe partir de un desarrollo conjunto en que podamos conectarnos, usando
la potencia de la computación y la interactividad,
con la realidad del alumno, llevarlo a la situación
e intentar provocar ese mismo mecanismo de búsqueda
de lo conocido que lo llevará a un conocimiento “nuevo”.
No debemos ser un vehículo de simple transmisión
de información; eso ya lo da Google, cualquier buscador
o enciclopedia... Nosotros queremos más.
Así pues, mezclemos lo que ha sido creado para funcionar
junto. Es la mejor manera de formar, habilitar y certificar
un conocimiento - CEGOS, empresa líder en Europa en
capacitación es representada en Chile por Seminarium
Chile (www.seminarium.com/cegos).
|