EDICIÓN FEBRERO 2010
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¿SERÁ LA AGRICULTURA ORGÁNICA EL MÉTODO PREDOMINANTE DE EXPLOTACIÓN DEL FUTURO?

Un informe independiente que sugiere que la agricultura orgánica tiene un enorme potencial y que podría incluso llegar a ser la agricultura principal del futuro. Así lo ha entendido la Soil Association, organización sin fines de lucro líder en el Reino Unido en la campaña por la agricultura orgánica y alimentación sana sustentables.

 

Peter Melchett, director de políticas de la Soil Association, afirmó: " La agricultura orgánica no tiene todas las respuestas a los desafíos planteados por el cambio climático ni a las enfermedades relacionadas con la dieta alimenticia. Aún queda mucho trabajo por hacer para mejorar los sistemas orgánicos. No obstante, esta investigación muestra el impacto positivo que podría tener la agricultura orgánica".

Algunos de los hallazgos clave incluyen: aumento en la producción de carne de vacuno en un 68% y de cordero en un 55%; reducción en el uso de productos de alto consumo energético; uso de fertilizantes que podría reducirse en un 95% y de rociadores en un 98%; además de un aumento aproximado de 73% en empleos para trabajadores agrícolas.

El estudio también señala que la agricultura orgánica tiene muchos beneficios en comparación con la agricultura tradicional. Con ciertos ajustes, la agricultura orgánica podría llegar a producir tanto como la agricultura convencional.

El informe “La agricultura orgánica en Inglaterra y Gales: ¿cuánto alimento podría producirse?”, muestra el impacto positivo que podría tener este tipo de agricultura. Fue realizado por Philip Jones y Richard Crane de la University of Reading, con fondos del HCD Memorial Fund, una fundación independiente, y de la Soil Association.

Aunque el estudio reconoce que la meta de la agricultura orgánica es ser un sistema de producción óptima y no de alta producción, sugiere que, como consumidores, necesitamos pensar acerca de qué tipo de alimentos comeremos en el futuro, y cómo sería la agricultura en este contexto distinto.

"Frente al aumento de precios y la creciente escasez de productos esenciales como los combustibles fósiles y minerales, y dada la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 80% antes del 2050, los sistemas de agricultura y alimentación tendrán que someterse a cambios revolucionarios en las próximas décadas " aseveró Melchett.

Añadió: "Nos enfrentamos a una elección entre la agricultura no orgánica que transforma el petróleo y el gas en alimentos, al hacer crecer los cultivos con nitrógeno extraído del aire y utilizado en los fertilizantes fabricados con combustibles fósiles, y la agricultura orgánica que realiza el cultivo con nitrógeno extraído del aire a través de la energía solar y de plantas que fijan naturalmente el nitrógeno".

El movimiento orgánico comenzó hace 60 años y, según el estudio, existen desafíos enormes para la industria alimenticia y agrícola a futuro.

Melchett afirmó que, "en los próximos 20 años experimentaremos los cambios más fundamentales en la alimentación y la agricultura que ha habido desde la revolución industrial. La crisis mundial de enfermedades relacionadas a la dieta alimenticia nos impulsará a realizar el tipo de cambios que han sido recomendados por la Organización Mundial de la Salud; se reducirá la demanda de carne, azúcar, grasas y productos lácteos y aumentará la demanda de granos, papas y otros cultivos de tubérculos, frutas y vegetales. También debemos abandonar gradualmente la dependencia desarrollada durante más de medio siglo en el uso de combustibles y gas para abastecernos de la fertilidad que necesitamos para crecer nuestros alimentos".

El Reino Unido importa alrededor del 40% de sus alimentos, incluído el té, café y especias, además de frutas y verduras que no podemos cultivar. Esta cifra también incluye grandes cantidades de granos y proteínas empleadas para alimentar a nuestro ganado.

Melchett dijo, “importamos un 25% de los alimentos que podríamos cultivar en este país y casi la mitad de los fertilizantes de nitrógeno que se necesitan para cultivar cultivos no orgánicos. Además de eliminar todas las importaciones de fertilizantes de nitrógeno, convertir nuestra agricultura en una orgánica no nos hará más autosuficientes al menos que nuestra dieta también cambie significativamente".

Se necesitarían muchos años para que la agricultura en el Reino Unido se convierta totalmente en una agricultura ecológica. Y si esto pasara, sería necesario cambiar muchas cosas, en especial los hábitos alimenticios de sus habitantes.

Según el estudio, los consumidores comprarían la mayoría de sus alimentos según la estación y localmente; comerían menos huevos y productos lácteos, pero de mejor calidad; habría más vacuno y cordero alimentado con pasto; más frutas y verduras; y muchos menos pollos y cerdos criados con sistemas industriales de alto consumo de energía y alimentados con granos.

Peter Melchett concluye: "La Soil Association espera que este estudio contribuirá al debate sobre cómo todos podemos obtener alimentos saludables, de buena calidad y agradables sin destruir el planeta".