El creciente deseo de consumir alimentos de calidad y la preocupación por el futuro de nuestro medio ambiente han producido un aumento en la demanda de productos orgánicos.

El cultivo orgánico consiste en producir alimentos sin el uso de agroquímicos y que afecte lo menos posible el ambiente y la vida silvestre. Los agricultores orgánicos producen una fertilidad natural en sus campos reciclando el estiércol y el compost, y rotando sus cultivos. Las plagas y la maleza son controladas sin usar herbicidas ni pesticidas. Los animales son criados en condiciones naturales.

El Programa de Agricultura Orgánica entrega a los agricultores ayuda financiera para cambiar los métodos de agricultura convencional por métodos orgánicos. Ya se han convertido unas 425.000 hectáreas de terreno o están en proceso de hacerlo. Esto representa alrededor del 2,5 por ciento de las tierras agrícolas del Reino Unido.

La Soil Association fue fundada en 1946 por un grupo de agricultores, científicos y nutricionistas que se percataron de que existía una relación directa entre las prácticas agrícolas, la salud de las plantas, animales, seres humanos y nuestro medio ambiente. La Asociación apunta a promover la agricultura orgánica como una alternativa sustentable a la agricultura intensiva.